Isotempo se une al programa @antofadejahuella para medir y reducir activamente su huella de carbono, demostrando que el cambio empieza por casa.
En un mundo donde la palabra «sostenible» se usa tan a menudo que a veces parece perder su significado, hay quienes han decidido que es hora de pasar de las declaraciones a la acción. Ese es el espíritu que hoy celebra el equipo de Isotempo.
Con un mensaje claro y directo «la sostenibilidad no se declara, se practica» la empresa anunció que se suma formalmente al programa @antofadejahuella.
¿El objetivo? Ponerse bajo el microscopio, sin miedo.
Lejos de conformarse con un eslogan «verde», la iniciativa es un compromiso tangible. El primer paso será algo que toda empresa moderna debería considerar: medir su huella de carbono.
Pero el plan no termina con un número en un papel. Esta medición es solo el punto de partida. Con los datos en la mano, la compañía busca fortalecer sus acciones para reducir emisiones y, algo clave, mejorar continuamente sus procesos.
Se trata de un compromiso vivo, que busca integrar la sostenibilidad en el ADN de su operación diaria.
En resumen, es un paso valiente que cambia la narrativa. No se trata de decir que son sostenibles, sino de demostrarlo, un proceso a la vez. Una noticia que, sin duda, saca una sonrisa a quienes creemos en las acciones concretas.




